“Vino, Música y Voz”, primer acto del Locutor del Vino

Era el inicio de un 2018 que pedía cambios a gritos, gritos que esta vez elegí escuchar y no solo oir, cuando un sábado al mediodía, visité a mi amigo “Sommelier en bicicleta” y en medio de una charla llena de ideas, proyectos, rodeados de vinos y cosas ricas, me dijo “vos tenés que hacer algo definitivo con la locución y la sommellerie, no hay nadie que combine esas cosas” y así surgió el título Locutor del Vino para el primero de los cambios que, gracias a ese impulso y al apoyo luego de mi familia y amigos, ejecutaría este año.

El Sommelier en bicicleta me ofreció su maravilloso espacio de vinos que tiene perfectamente ubicado en el barrio de Palermo Soho (no dejen de pasar, es en Soler 5046, vayan de mi parte) y pusimos fecha para la primera degustación/lanzamiento del “Locutor del Vino” en la que no quería hacer una cata de vinos tradicional, sino combinar mis tres gustos, pasiones y profesiones: Locución, vinos y música, es decir viajar por el maravilloso mundo vitivinícola a través de historias que lo vinculan con la música, todo entre copas y con mi voz como conducción.

La fecha elegida fue el Jueves 5 de Abril, el equipo del Sommelier en bicicleta espacio y vinos armó toda la acción en las redes sociales y, llamativamente para mí, fue un Sold Out alentador.

Llegó el día, llegó el momento, llegó la gente y comenzó la experiencia que fue todo un éxito. Debo confesar que, al ser la primera, creí que se llenaría de amigos y familia, pero no fue así, cuando vi que poco más de la mitad de los asistentes no eran conocidos, un puñado de nervios recorrieron mi cuerpo como hacía rato no me ocurría.

Los vinos a la temperatura justa, las tablas de fiambres listas, la música al volumen correcto y comenzamos, el Sommelier en bicicleta fue el encargado de la presentación, impecable por otra parte, y así inició el primer experimento del Locutor del Vino.

Fueron cuatro vinos, un Pinot Noir y dos Malbecs de distintos terroirs mendocinos y una perlita italiana con la que viajamos al viejo mundo para contar tres historias de músicos simpáticamente vinculados al universo del vino, con alguna raíz en aquel país europeo, un Montepulciano D´Abruzzo 2014.

Llegó el día, llegó el momento, llegó la gente y comenzó la experiencia que fue todo un éxito. Debo confesar que, al ser la primera, creí que se llenaría de amigos y familia, pero no fue así, cuando vi que poco más de la mitad de los asistentes no eran conocidos, un puñado de nervios recorrieron mi cuerpo como hacía rato no me ocurría.

Los vinos a la temperatura justa, las tablas de fiambres listas, la música al volumen correcto y comenzamos, el Sommelier en bicicleta fue el encargado de la presentación, impecable por otra parte, y así inició el primer experimento del Locutor del Vino.

Fueron cuatro vinos, un Pinot Noir y dos Malbecs de distintos terroirs mendocinos y una perlita italiana con la que viajamos al viejo mundo para contar tres historias de músicos simpáticamente vinculados al universo del vino, con alguna raíz en aquel país europeo, un Montepulciano D´Abruzzo 2014.

Aprovechando el mes del Malbec, degustamos dos etiquetas en medio de un juego de preguntas y respuestas que propuse para, de una manera lúdica, transmitir la información vinculada al tan convocante 17 de Abril.

Todo resultó mejor de lo que esperábamos, los asistentes se retiraron con una gran sonrisa, botellas de vino bajo sus brazos, un lindo momento vivido, historias aprendidas y hasta porqué “Nobel” se pronuncia como debe ser y no como lo dice la mayoría.

Vean todas las imágenes, que capturaron mis amigos Tony y Caro de Km88, en Instagram, Twitter y Facebook, @locutordelvino.

Salú.

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